dijous, 12 de febrer del 2015

¿Ciencias económicas? ¿Por qué la economía no es una ciencia?


El filósofo italiano Franco Berardi, Bifo, de entre los muchos aspectos que trata en su breve libro titulado La Sublevación, explica qué es una ciencia y argumenta porqué la economía no puede considerarse como tal.




"¿Qué es una ciencia?  Sin embarcarme en difíciles discusiones espistemológicas, se podría sostener que la ciencia es una forma de conciencia libre de dogmas, que es capaz de extrapolar leyes generales de la observación de fenómenos empíricos y, consecuentemente, está en disposición de prever cosas sobre aquello que sucederá en un futuro, y que es capaz de entender, finalmente, ese tipo de mutaciones que Thomas Kuhn llamó cambio de paradigma. Por cuanto sé, ese tipo de discurso al que se conoce como "economía" no responde a tal definición. Ante todo, los economistas están anclados en nociones dogmáticas como crecimiento, competencia, producto interior bruto, etc. Dicen que la realidad social no funcionaría si, por casualidad, no respondiera a tales principios. En segundo lugar, son incapaces de extraer leyes de la observación de la realidad, dado que quieren que la realidad se armonice absolutamente con aquello que para ellos son las leyes económicas. En consecuencia, son incapaces de prever cosa alguna, como la experiencia ha demostrado en los últimos tres o cuatro años En fin, no pueden comprender lo que acontece cuando el paradigma social está cambiando y su matriz de referencia conceptual debería ser redefinida.

Ni en las facultades de economía y ni en las escuelas de negocio se enseña y se aprende algo como la Física, la Química o la Astronomía, algo que merezca el nombre de conocimiento cientifico y conceptualice un campo específico de la realidad. Se estudia y se aprende más bien una tecnología, un conjunto de instrumentos, procedimientos, protocolos pragmáticos, que terminan por someter la realidad social a perspectivas de finalidad práctica: provecho, acumulación, poder. La realidad económica no existe, y el resultado es un proceso de modulación técnica, de sumisión y explotación.

El discurso teórico que sostiene la tecnología económica puede ser definido como una ideología en el sentido propuesto por Marx, quien no era economista, pero sí un crítico de la economía política. La ideología es, en efecto, una tecnología destinada a sostener objetivos específicos, tanto políticos como económicos. Nada tengo contra la tecnología, quede bien claro, ni tampoco contra la tecnología económica. Pienso, no obstante, que, como todas las tecnologías, no es autorreflexiva y, en consecuencia, es incapaz de desarrollar una autovaloración teórica y de redefinirse en función de los cambios de paradigma. "

La Sublevación:
El futuro después del final de la economía
La ciencia económica no es una ciencia

  
Fuente fotografía: https://www.unican.es/WebUC/Internet/Noticias_y_novedades/historico/2009/4trimestre/20091029+e.htm

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