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dimecres, 26 de novembre del 2014
El Banco de Alimentos está controlado por La Fundación Lealtad, en manos de la gran banca y de las grandes empresas que han arruinado las arcas públicas.
Artículo de Luisa Lores publicado en Nueva Tribuna
Estas cajas de ahorros, tras ser rescatadas con miles de millones de
euros de dinero público, han sido regaladas a la gran banca, junto con
las viviendas hipotecadas, cuya venta negocian con fondos de inversión
que no cotizan en España.
La contribución de las grandes empresas a la sostenibilidad de
nuestros servicios públicos es por lo demás mínima, gracias a su
negociación secreta con el actual presidente de la comisión europea Jean
Claude Juncker, cuyo objetivo declarado era evitar el pago de impuestos en
España y cotizar, con enormes reducciones, en el paraíso fiscal de
Luxemburgo.
Este desfalco a las arcas públicas está en el origen de los recortes y
del incremento del paro, y de los copagos y el desmantelamiento y
privatización de nuestro sistema sanitario, nuestros servicios sociales y
nuestro sistema educativo.
Las familias desahuciadas se ven forzadas a alimentase en comedores
sociales, atendidos por miles de voluntarios españoles, que sirven los
productos conseguidos gracias a la solidaridad de las personas que aún
mantienen su trabajo, cada vez más precarizado.
Esta colecta está gestionada por el Banco de Alimentos, vinculado al gran capital y controlado por La Fundación Lealtad,
en manos de la misma gran banca y de las grandes empresas que han
arruinado las arcas públicas. Su colaboración con estas ONG les permite
incrementar, aún más, su desgravación fiscal.
El patronato de la fundación Lealtad lo forman la constructora OHL, el presidente de Bankinter, el Banco Santander, Mutua Madrileña, Inditex, Telefónica y PWC y buena parte de los presidentes de los bancos de alimentos de España están vinculados al Opus Dei, según la organización “Redes Cristianas”.
En un solo año el Banco mueve varios cientos de millones de euros en
alimentos comprados por los ciudadanos, sobre todo en hipermercados y
grandes superficies, que de esta forma no necesitan costear la
destrucción de sus excedentes. Actualmente el Banco solicita
preferentemente comida precocinada, demasiado rica en grasa saturadas,
hipercalórica y escasamente nutritiva, para dar salida a estos productos
poco saludables, especialmente para los niños, y cada vez más
denostados.
La oligarquía española ya nos ha quitado casi todo.
Ahora ha descubierto el negocio de las ONG, que además de gestionar
nuestra solidaridad a base de voluntariado sin sueldo, permite desgravar
impuestos y sembrar su ideología.
Solo la población podrá recuperar los derechos de la ciudadanía, donde los de siempre promueven caridad rentable y casposa.
dimecres, 18 de setembre del 2013
EL NEOLIBERALISMO PRETENDE QUE LA GENTE SE OLVIDE DE QUE TIENE DERECHOS
Artículo de Beatriz Gimeno publicado en ECONONUESTRA. Magistral, como casi siempre. No precisa comentarios. Te invitamos a leerlo con nosotrxs.
LA CARIDAD TELEVISADA DE LA DERECHA
A la derecha la solidaridad y la organización popular le produce urticaria; a pocas cosas le tiene tanto miedo como a que la gente piense, imagine, se organice, conquiste espacios comunes y de solidaridad. Toda su estructura económica, política y social se basa en fomentar el individualismo y la competencia de todos contra todos. Para paliar la mala conciencia o para “luchar” (es un decir) contra las situaciones más terribles fomentan la caridad que tratan de hacer pasar como aquello a lo que la gente debe aspirar si quiere mejorar su situación. El neoliberalismo pretende que la gente se olvide de que tiene derechos. La ofensiva ideológica camina en este sentido, no se tiene derecho a nada, cada uno que se arregle como pueda y, con suerte, que espere que le caiga una limosna.
El programa de televisión “Entre todos” que se estrenó hace un par de semanas en la 1 es una muestra repugnante de la sociedad a la que la derecha pretende que nos acostumbremos. Heredero del “ponga un pobre a su mesa en Navidad”, el programa presenta a personas desesperadas que harían cualquier cosa por paliar sus necesidades más básicas, llorar o reír cuando hace falta o lo pida el realizador, agradecer efusivamente cuando toque, esforzarse por conmover al público, que si no no hay premio y, sobre todo, utilizar un lenguaje que no tenga nada que ver con los derechos ni con la reivindicación. Usar un lenguaje anti-político, exclusivamente sentimental. Lo más importante es no enfadarse, lamentarse sí, pero nunca enfadarse. Personas que necesitan una silla de ruedas para vivir o un tratamiento especial para su hijo, algo a lo que hasta ayer mismo tenían derecho, algo por lo que no tenían que someterse a la compasión ajena, ni esperar que les tocara la lotería de un programa de televisión en el que humillarse; algo para lo que no hacía falta que fueran simpáticos o capaces de despertar los buenos sentimientos de los televidentes, tienen ahora que “vender” su desgracia a ver si hay suerte y alguien les paga algo. Si no te esfuerzas y no despiertas la suficiente compasión, la suficiente simpatía, te quedas sin silla de ruedas, tu hijo se queda ciego. Es lo que hay. Y las ONG de la caridad se prestan gustosas y patrocinan este engendro inmoral en el que todo el mundo llora.
También lloran algunos rectores al ver que muchos de sus estudiantes, los que no tienen dinero para pagar las nuevas tasas, no pueden seguir estudiando. Y una rectora se ha inventado ahora lo de “apadrine a un estudiante sin dinero” Si la cosa se extiende, y es muy posible que se extienda, pronto los propios estudiantes tendrán que buscar la manera de que un rico les patrocine una carrera. Veremos a gente pidiendo un patrocinio o una ayuda para poder operarse o para recibir quimioterapia. Naturalmente que no tengo nada contra estas personas que hacen lo que pueden en situaciones muy difíciles pero me gustaría que ni ellos ni nadie olvidara que también hasta ayer mismo estudiar era un derecho que no dependía del dinero que tuviera tu familia. Un derecho de los más peligrosos, por cierto, para este régimen que padecemos. La educación universal es siempre algo potencialmente peligroso para los que pretenden imponer una sociedad intelectualmente mediocre en la que poder ganar elecciones eternamente. Sólo una sociedad inculta y mal informada puede tolerar mucho tiempo a unos gobernantes como los que tenemos cuya mediocridad intelectual, moral y política es tan evidente ya para todo el mundo.
La organización popular es su enemigo. Bolsas de comida entregadas por las organizaciones de caridad –mejor si son religiosas- sí, pero vecinos que se organizan para repartir la comida que tienen entre todos y todas, gente que es capaz de articular soluciones imaginativas para paliar necesidades y que de esta manera se hacen conscientes y ayudan a concienciar a otras personas de que lo que sucede no es mala suerte ni una jugarreta del destino, sino una injusticia; es decir, gente que piensa, que se organiza, que actúa, entonces no, entonces se encienden las alarmas. De ahí que una mesa plegable con unos libros de texto usados y con unos cuantos bolígrafos y gomas haya despertado el interés del concejal del Partido Popular de un barrio de Madrid, que se ha apresurado a enviar a la policía municipal a desmantelarla.
La mesa en la que los vecinos pretendían dejar material escolar usado para que lo utilizaran otros vecinos que no pueden pagarlo, es un artefacto peligroso que un político de derechas no podía dejar pasar. Y este no dejar pasar es literal, ni media hora duró en la calle la peligrosa mesa de destrucción masiva. Ellos, pobres ingenuos, habían pedido incluso su correspondiente permiso, pero les contestaron que el trueque no está contemplado en las ordenanzas, naturalmente. Las ordenanzas contemplan únicamente la posibilidad de actividades de compra-venta; las ordenanzas exigen ánimo de lucro, pero ninguna actividad gratuita y solidaria; nada de eso en la calle. Al ser preguntado el concejal José Antonio González de la Rosa por las razones por las que envió a la policía a desmantelar la mesa con material escolar gratuito respondió que no estaba demostrado que hubiera un interés vecinal. Hay miedo a la organización social pero hay también un inmenso clasismo que late debajo de todas las decisiones que toma el partido popular; absoluto desinterés por las necesidades reales de la gente; desprecio de clase.
Habrá que explicarles a estos vecinos que si quieren libros y no tienen con que comprarlos que vayan a la televisión, que pongan las caritas llorosas de sus niños y niñas en unos carteles a ver si alguien con dinero se conmueve, ¡que se esfuercen, vamos, que las cosas no pueden ser gratis!
Fuente fotografía: http://vivelibre.info/home/imagenes.html
dimecres, 11 de setembre del 2013
La educación es una cuestión de responsabilidad colectiva y social, no de caridad individual organizada. NO AL MECENAZGO EN LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS
La contrarreforma educativa del gobierno del PP llevada a cabo en los 2 últimos años hace muy difícil a unos 30.000 estudiantes la continuación de sus estudios superiores por no poder hacer frente al precio de las tasas: las matrículas han aumentado entre un 22% y un 92% y los másteres y repeticiones de cursos hasta un 362%, tal y como el autor del artículo que reproducimos a continuación expone.
La propuesta de algunxs responsables universitarios de plantear el mecenazgo como solución a un problema tan grave como es el desmantelamiento de la educación pública, con el recorte de 13.000 puestos de trabajo en los últimos 5 años, y la exclusión de miles de estudiantes de las universidades por motivos económicos, no hace más que agudizar el problema. En primer lugar, porque convierte un derecho de todxs en un privilegio de algunxs que podrán verse favorecidos en función de la impredecible sensibilización de ciertas personas que decidan, en un momento determinado, aportar fondos a esta causa, y en segundo lugar porque abre las puertas de par en par a la mercantilización de la investigación y el conocimiento que se pondrán al servicio de intereses privados, ahora bajo la forma del mecenazgo.
¿Estaremos viviendo ya en una distopía cuando colaboramos tan generosamente con aquéllxs que han desplegado todas sus armas para expoliarnos?
Enrique Javier Díez Gutiérrez, Doctor en Pedagogía, Licenciado en Ciencias de la Educación, Diplomado en Educación Social y en Trabajo Social y Profesor de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de León y Coordinador del Área Federal de Educación de IU, te explica cual es...
Enrique Javier Díez Gutiérrez, Doctor en Pedagogía, Licenciado en Ciencias de la Educación, Diplomado en Educación Social y en Trabajo Social y Profesor de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de León y Coordinador del Área Federal de Educación de IU, te explica cual es...
La responsabilidad social frente a la caridad organizada
Si estrangulas a alguien hasta que no le quede prácticamente oxígeno, su cara delatará que prefiere respirar, aunque sea mediante respiración asistida, que morirse asfixiado. Si condenas a alguien al paro de larga duración, con una familia a la que mantener, seguramente preferirá un minijob precario y esclavo que dejar morir de hambre a su familia. Si recortas y saqueas el dinero público destinado a educación, dedicándolo a rescatar entidades bancarias y financieras que vivieron por encima de nuestras posibilidades, la caridad, el mecenazgo, las donaciones “filantrópicas” y los “padrinos” empezarán a parecer alternativas “razonables”, o al menos alternativas posibles para algunos gestores universitarios, ante la destrucción y el desmantelamiento que vive actualmente la Universidad y la investigación pública.
Es la denominada “doctrina del Shock” que tan magistralmente ha analizado Noami Klein en su libro subtitulado El auge del capitalismo del desastre. La terapia de shock
que se impone mediante reformas continuas, que destruyen instituciones y
bienes públicos, generando “atractivas oportunidades de mercado”,
provocan situaciones de trauma colectivo que facilitan los programas de
ajuste. Las sociedades en estado de shock, analiza esta autora, renuncian a valores que de otro modo defenderían con entereza.
Esto es lo que entiendo que le está pasando a la presidenta de la
CRUE y rectora de la Universidad de Málaga o al rector de la
Complutense. Sus propuestas de crear bolsas de caridad captando
“donaciones” de empresas y particulares para costear los estudios a
alumnado sin recursos, parecen confirmar que son víctimas del electroshock neoliberal.
La propuesta de “bolsa de donativos” que la máxima autoridad
universitaria nos presenta como alternativa a los recortes del Partido
Popular no hace sino profundizar la lógica brifonte del conservadurismo
neoliberal más rancio: recortar derechos básicos, accesibles a toda la
población, para convertirlos en una mal entendida “caridad” que
“generosos padrinos” otorgarán a algunos elegidos para ser rescatados
del pozo sin fondo que a todos los demás han arrojado los recortes
sociales. Recortes en la financiación pública destinada a los derechos y
servicios básicos, como educación, porque se ha tomado la decisión
política de destinarlos a rescatar “sus” bancos y “sus” grandes
consorcios empresariales y financieros.
Parece que volvemos a la época que el director de cine Berlanga retrataba en su película Plácido,
donde describía la tradicional campaña navideña en la España de la
posguerra basada en el lema “Siente a un pobre a su mesa”. Convertir las
Universidades públicas en ONGs que piden “apadrinar” estudiantes no
sólo es de por sí indignante en el actual contexto de recortes de
derechos, sino que supone un auténtico atentado contra los derechos
conquistados por la ciudadanía y contra la obligación política
ineludible consagrada en la Constitución de garantizar este derecho
fundamental a la educación. Retroceder a la época donde sólo quienes
tenían mecenas podían acceder a los estudios superiores supone una
regresión histórica en la conquista de los derechos sociales.
Según esta filosofía de la mezquindad, parece que los 30.000 estudiantes que fuentes de EL PAIS
calculan están al borde de la expulsión de la Universidad por no poder
pagar sus estudios universitarios, se verán abocados a poner un anuncio
en el periódico o deambular por las calles de nuestras ciudades con
carteles que anuncien “se busca padrino para estudiante pobre” para no
ser expulsados de los “templos del saber” por querer formarse y tener un
título universitario.
Recordemos que desde el 2010 el PP ha recortado 1.200 millones a las
Universidades Públicas y que las Comunidades Autónomas deben a las
Universidades 1.000 millones de euros. Que el PP ha encarecido los
precios de las matrículas de las Universidades Públicas, oscilando la
subida entre el 22% y el 92% en buena parte de las Comunidades
gobernadas por partidos conservadores y muchísimo más los másteres y las
repeticiones de curso, llegando en algunos casos al 362% de incremento.
Igualmente el PP ha recortado sustancialmente las becas y ayudas a los
estudios y ha endurecido los requisitos para conseguirlas y mantenerlas.
Si a esto sumamos que han recortado más de 13.000 puestos de trabajo en
los últimos cinco años en las Universidades públicas, mientras que el
número de estudiantes creció casi en 90.000, nos encontraremos con el
dilema del inicio: si estrangulas las Universidades públicas hasta que
no les quede prácticamente oxígeno, prefieren respirar, aunque sea
mediante respiración asistida, que morirse asfixiadas. El gran problema
es el “precio” de esa respiración asistida.
Porque las “donaciones” filantrópicas pueden ser una ínfima minoría,
como la pensionista que relata la rectora de Málaga, que se ofrecía a
pagarle los estudios a un alumno que se hubiera quedado fuera de la
enseñanza superior por problemas económicos. Es loable este gesto de
solidaridad y apoyo, pero la inmensa mayoría de los “filántropos” son
quienes tienen recursos y se han enriquecido lo suficiente como para
enfocarlo como una “oportunidad” y una inversión, con su correspondiente
desgravación fiscal por supuesto. Porque lo que se ha venido
comprobando en el ámbito anglosajón, donde estas prácticas son más
habituales, es que quien paga manda.
Son los patrocinadores y donantes quienes establecen las políticas y
orientaciones de las Universidades. Tal como nos augura la nueva reforma
universitaria auspiciada por el PP en España, pero cuyas estrategias
básicas ya se empezaron a implementar con anterioridad, introduciendo
los Consejos Sociales como espacios de participación empresarial y que
se está convirtiendo en lobby de presión de las grandes
compañías y donantes en el ámbito universitario. No son precisamente los
movimientos sociales, las plataformas antideshaucios, las ONGs, los
movimientos feministas, quienes están sentados en los Consejos Sociales.
No son precisamente los trabajadores y trabajadoras de este país,
expoliados sistemáticamente por las reformas laborales o de pensiones y
que han dejado su piel para que sus impuestos rescataran a los bancos,
los que pueden hacer donaciones. Es esa España del 1%, la “marca
España”, la que De Guindos afirma que crecerá en el 2014 por las
reformas hechas por “sus” dirigentes políticos, la que puede verlo como
una “oportunidad” de negocio.
Se genera así un círculo vicioso, donde los recortes en la
financiación pública de la universidad son considerados como
“incentivos” para que las universidades públicas busquen financiación
privada. De esta forma, en todo el mundo, las universidades están
ofreciendo sus instalaciones científicas y su inestimable credibilidad
académica para que las grandes empresas las utilicen. Los donantes
imponen su logotipo en las paredes y los espacios universitarios,
vuelven a bautizar los edificios y promueven cátedras a cambio de una
denominación que revela el origen de los fondos. La investigación que
proviene de estas cátedras responde a los intereses de quienes las
patrocinan, no sólo porque son quienes las financian y ante quienes hay
que demostrar la eficacia de su inversión a través de resultados
“tangibles” y que produzcan “beneficios”, sino también porque recortan y
definen los temas e intereses de las investigaciones, así como las
prioridades de las mismas. De esta forma, el valor mercantil de las
investigaciones prevalece sobre su contenido científico. La “disciplina
por el dinero” que se impone en el mundo universitario, al dejar al
mercado la decisión acerca del reparto de los recursos y las
recompensas, introduce muy serias amenazas en la vida intelectual y el
pensamiento, tan peligrosas como las del maccarthismo ideológico.
La penetración de la lógica del beneficio conduce a que los rectores y
las rectoras de las propias Universidades públicas acaben desempeñando
un papel similar al de los representantes de comercio, siendo valorados
por su capacidad para conseguir fondos privados. Mientras, se está
poniendo en el disparadero a los estudiantes con menos recursos, porque
los que son herederos de la “marca España”, de ese 1% enriquecido, no
tienen ni tendrán problema para seguir en la Universidad cinco o
cincuenta años.
El problema de fondo no sólo es que las políticas neoliberales y
neoconservadoras se estén aplicando para excluir a buena parte de la
población que fue incluida en los últimos treinta años en el sistema
educativo universitario, sino que se está produciendo una mutación de la
propia concepción de la Universidad pública como un derecho. Porque
esta filosofía de la mezquindad apela al altruismo, frente al derecho. A
la caridad volátil y discrecional de los donantes privados, frente a la
responsabilidad de los poderes públicos. Como si de nuevos pobres se
tratara, los estudiantes tendrán ahora que pasar la gorra y pedir
limosna si quieren estudiar.
La educación es una cuestión de responsabilidad colectiva y social,
no de caridad individual organizada. No se trata de cuestionar la virtud
moral de quien se conmueve y siente piedad por sus semejantes,
proponiendo actos de solidaridad o apoyo. Se trata de que un Estado
Social y de Derecho debe garantizar con sus políticas públicas los
derechos de su ciudadanía, no disfrazar bajo un sentido caritativo y
moral su responsabilidad política en la amputación de los derechos de
nuestros estudiantes.
Artículo publicado en Tercera Información
Fuente fotografía: http://www.forocomunista.com/t14276-estrategia-universidad-2015-el-mayor-ataque-a-la-universidad-publica-espanola
divendres, 6 de setembre del 2013
UN AÑO SIN SANIDAD UNIVERSAL
Publicado en Periodismo Humano. El
reportaje documental “Un año sin sanidad universal” recoge testimonios
de médicxs objetorxs, asociaciones y pacientes afectadxs por esta
reforma. En los casos en que la ley contemplaba la atención sanitaria
como excepción, se han producido numerosas irregularidades, la más
mediática hasta la fecha ha sido la muerte de Alpha Pam, un joven
senegalés que falleció a causa de una tuberculosis no tratada.
Aunque lxs principales afectadxs durante este año han sido lxs
inmigrantes sin papeles, el cambio legislativo supone la transformación
de un sistema de sanidad universal en el que todos lxs ciudadanxs tenían
derecho a las mismas prestaciones, sin importar su condición, a una
nueva situación que nos retrotrae al pasado. Una vuelta atrás a una
época en que los que no eran trabajadores y beneficiarixs de lxs
trabajadorxs tenían otra sanidad de peor calidad que era la
beneficencia, una “sanidad para pobres”.
El documental incluye testimonios de afectadxs directxs por la
aplicación del decreto, la posición de lxs profesionalxs de la salud y
de miembros de las organizaciones sociales que se enfrentan a la
aplicación de las nuevas medidas.
Informe “Un año de exclusión sanitaria, un año de desobediencia” elaborado con motivo del aniversario de la entrada en vigor del RDL 16/2012.
Font fotografia: DEMPEUS PER LA SALUT PÚBLICA
dijous, 29 d’agost del 2013
"Un increment del 3% d'atur suposa un augment del 4,5% de casos de suïcidis, morts que són evitables"
Artículo en castellano en la web de Àngels Martínez i Castells PUNTS DE VISTA
La crisi econòmica no només té conseqüències visibles, n'hi ha
d'altres que repercuteixen en la salut de les persones. Segons les dades
de l'estudi Els riscos per a la salut mental de la crisi econòmica a
Espanya: evidència en població atesa a centres d'atenció primària entre
2006 i 2009, presentades durant el recent Congrés Català de Salut
Mental, a l'Estat espanyol arran de la crisi han augmentat un 19% els
casos de depressió detectats a la xarxa d'atenció primària de salut, un
8,4% els d'ansietat i un 4,6% els problemes relacionats amb l'alcohol. A
més, segons l'informe de Salut a Catalunya, les persones amb risc de
problemes de salut mental l'any 2011 era del 14,1%. “Els homes aturats
tenen tres vegades més risc de patir problemes de salut mental, i les
dones, 1,5”, explica Maria José Fernández, metge de família i membre del
grup de treball de salut mental i ètica de la Societat Catalana de
Medicina Familiar i Comunitària (Camfic).
“S'ha constatat que, pel
que fa a malalts mentals, la crisi agreuja la seva situació, perquè són
persones molt vulnerables”, assegura el president de la Fundació
Congrés Català de Salut Mental, Josep Clusa. “El motiu rau, d'una banda,
en el fet que el compliment de la pauta assistencial és més difícil de
dur a terme. Hi ha malalts que, per exemple, no es mediquen.” A més, –hi
afegeix Clusa–, “hi ha unes mancances pel que fa a personal que fan que
les visites s'hagin espaiat en el temps.”
La preocupació creixent
dels professionals de la salut, però, rau en els casos d'afectació
general de la població. “El que s'ha detectat és que les persones
afectades per la crisi tenen una patiment no identificable, és a dir, no
es pot atribuir a una malaltia, sinó a problemes. El perill és que
s'estan medicalitzant aquests problemes, però no es busca el perquè”,
comenta Clusa. Una opinió que comparteix el director de l'Observatori de
Salut Mental de Catalunya, Josep Moya, que explica: “La crisi augmenta
l'angoixa. Les persones afectades mostren, predominantment, símptomes de
tristesa, ràbia, desesperació, impotència, etc., però molts cops no es
tracta d'un trastorn depressiu.” El psicòleg Jordi Codina assegura que,
ja “abans de la crisi, un 26% de persones sense trastorn mental van ser
tractades com si en tinguessin”. En l'opinió de Moya, “si aquestes
persones troben feina hi haurà una remissió completa dels símptomes”.
I
és que el treball precari, els canvis en el sistema de treball, l'atur,
els desnonaments, l'endeutament i la pobresa són els motius principals
que afecten homes i dones, això sí, de manera diferent. “Elles
reaccionen amb quadres depressius i amb somatització, mentre que els
homes agreugen el consum de certes substàncies, sobretot d'alcohol”, diu
el director dels Serveis de Salut Mental del Benito Menni de
l'Hospitalet de Llobregat, Lluís Albaigues. A més, segons apunta
Fernández, “un augment del 3% d'atur incrementa un 4,5% el nombre de
suïcidis.”
Així doncs, per tal de donar resposta a aquesta situació, Moya apunta que “és necessari fer un canvi de model”. L'informe Quina crisi estem patint, com afecta la salut i com ens en sortirem
reclama la necessitat de crear programes en què participin
professionals de diversos àmbits. “S'han anat escapçant els programes
més necessaris, com ara el programa Salut i Escola”, explica el
psiquiatre Lluís Isern. Els professionals proposen potenciar la creació
de grups específics d'ajuda mútua als centres de salut i programes de
seguiment individualitzats.
Els psicòlegs clínics asseguren que estan desbordats
L'augment dels
casos de trastorn mental per la crisi ha fet que els psicòlegs clínics
estiguin desbordats. “La ràtio no arriba als 4,5 per cada 100.000
habitants a l'Estat espanyol, molt lluny dels 18 de la mitjana europea. A
més, segons un informe del Senat del 2010, hi ha una carència de fins a
7.200 psicòlegs clínics.” L'Asociación Nacional de Psicólogos y
Residentes recomana la incorporació progressiva d'aquests especialistes
sobretot als centres d'atenció primària, a les unitats d'oncologia i de
dolor i en els programes de trastorn mental sever. A més, asseguren que
actualment els trastorns mentals es medicalitzen en excés. “Seria més
efectiu abordar els problemes combinant tractament mèdic amb
intervencions psicològiques.”
Article publicat a EL PUNT AVUI
dilluns, 5 d’agost del 2013
FRENTE A LA ALIANZA DE LAS CLASES DOMINANTES SE PRECISA UNA ALIANZA DE LAS CLASES DOMINADAS
Es imposible entender lo que ocurre en
la Eurozona utilizando los mismos esquemas intelectuales que controlan
el pensamiento dominante, tanto en las derechas como en amplios sectores
de las izquierdas. Un ejemplo de ello es ver las políticas de
austeridad (que consisten en el desmantelamiento de los servicios
públicos –desde los canales públicos de radio y televisión a la sanidad y
educación públicas, y a la reducción de las pensiones) como resultado
de la imposición de Alemania a los demás países, y muy en particular, a
los países periféricos de la Eurozona. Ver los países como unidades de
acción, sin embargo, sin considerar las clases sociales dentro de ellos,
es un profundo error, un error que constantemente se reproduce. Es
lógico y previsible que los grupos económicos y financieros dominantes y
los estamentos políticos y mediáticos que influencian (monopolizando
los símbolos del país) quieran que la población así lo vea, es decir,
que representan a la totalidad del país.
Sus intereses, sin embargo, entran en
constante contradicción y oposición con los intereses de las clases
populares. Un ejemplo palpable de ello es que las políticas de
austeridad del gobierno alemán han afectado no sólo a las clases
populares de los países periféricos de la Eurozona (España, Grecia,
Portugal e Irlanda), sino también a las mismas clases populares
alemanas, y muy en particular a su clase trabajadora. En realidad, la
clase trabajadora alemana ha sido la que ha visto un menor crecimiento
de sus salarios, habiendo perdido capacidad adquisitiva, con el
consiguiente descenso de las rentas del trabajo a costa del aumento de
las rentas de capital.
Y lo contrario es también claro de ver.
Las políticas de austeridad que benefician a aquellos grupos financieros
y empresariales dominantes alemanes, también benefician a las clases
dominantes de estos países periféricos, incluyendo España. Hoy estamos
viendo en España y en aquellos otros países (Grecia, Portugal e Irlanda)
1) una reducción muy marcada de los gastos públicos y, muy en
particular, del gasto público social; 2) unos recortes enormes de empleo
público; 3) una privatización de transferencias y servicios públicos, y
4) un ataque a los sindicatos y a los convenios colectivos, todas ellas
políticas públicas que las fuerzas conservadoras de corte neoliberal
siempre han deseado. Estas políticas se iniciaron en Alemania con la
Agenda 2010 del canciller socialdemócrata Schröder, con reformas que
significaron dramáticos recortes del Estado del Bienestar alemán. El
escaso crecimiento de los salarios es un resultado de ello.
De nuevo, es previsible que la alianza
de clases dominantes hoy existentes en la Eurozona niegue la existencia
de dicha alianza, presentando las políticas de austeridad que están
imponiendo a la población, sin ningún mandato popular, como necesarias
para salir de la crisis, aunque la evidencia existente muestra
precisamente lo contrario. Así, los recortes de los servicios públicos y
de los salarios se presentan como condiciones para “aumentar la
competitividad”. En realidad, si estuvieran interesados en “aumentar la
competitividad”, los famosos “rescates”, en lugar de ser a la banca
serían a la economía productiva, incluido el despliegue de las políticas
de desarrollo industrial, o de aumento (en lugar de reducción) de los
salarios como medidas para estimular una mayor inversión en
infraestructura que aumentara la competitividad. Alcanza niveles de
obscenidad que el Sr. Almunia, Comisario de Competitividad, favorezca el
rescate a la banca y se oponga al rescate de los astilleros.
En realidad, toda la política de
austeridad es una estrategia para, además de debilitar el mundo del
trabajo, privatizar el modelo social, facilitando la expansión de los
servicios y transferencias privados. El caso de Catalunya es casi de
libro de texto. Los enormes recortes en sanidad pública están
beneficiando a la sanidad privada, de la cual era máximo representante
el que hoy es Conseller de Sanitat, gestor y promotor de esos recortes.
El Grupo Godó –La Vanguardia- se está beneficiando de la privatización
de la televisión y radio públicas de la Generalitat, con cuyo gobierno
tiene una estrecha vinculación, incluso financiera. El gobierno Mas ha
estado priorizando este grupo mediático en dicha relación. Y así un
largo etcétera.
La necesidad de una respuesta en cada país y en toda Europa
Frente a la alianza de las clases
dominantes se requiere una alianza de las clases dominadas (que son la
mayoría de la población). Es positivo, en este sentido, la movilización
de la Confederación Europea de Sindicatos, que está promoviendo
políticas contrarias y opuestas a las políticas de austeridad, posturas a
las cuales se han adherido los sindicatos alemanes.
La alianza de clases dominantes intenta
por todos los medios que no se hable de clases y que, en su lugar, se
hable de nación, estimulando, en ocasiones, un clasismo que intenta
enfrentar las clases populares de un país con otras. Así, al trabajador
alemán se le presenta una imagen –por parte de los mayores medios de
información y persuasión alemanes- del griego “vago”, con más beneficios
y protección social de los que él o ella tiene en Alemania (en
realidad, el obrero griego trabaja más horas al año y tiene menor
protección social que el alemán). Ahora, más que nunca, hace falta
mostrar este tipo de nacionalismo por lo que es: el intento de utilizar
banderas para intentar que poblaciones con intereses opuestos, dañadas
las clases populares por tales políticas, les apoyen como “defensores de
la nación”. Existe el nacionalismo burgués (distinto al nacionalismo
popular) que lo utiliza para intentar movilizar a las clases populares a
favor de sus intereses de clase. Así de claro.
Article de Vicenç Navarro llegit a la seva web
Font fotografia: http://vivelibre.info/home/imagenes.html?start=20