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Moltes d'aquestes propostes podrien aplicar-se en el termini d'un any.

CUANDO QUEDAS ATRAPADX EN LA DESTRUCCIÓN, DEBES ABRIR UNA PUERTA A LA CREACIÓN. Anaïs Nine

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INTERFERÈNCIES

Los diputados del pueblo no son sus representantes, sólo son sus comisarios. Las leyes que el pueblo mismo no ratifica no tienen validez, son leyes nulas. Jean-Jacques Rousseau

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divendres, 13 de novembre del 2015

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos vuelve a ponerse de parte de los abusos de poder

Artículo de Joaquín Urias, profesor de Derecho Constitucional y doctor en Derecho por la universidad de Sevilla, especialista en libertad de expresión e información, publicado en la web alrevés y alderecho.
El fotógrafo de un periódico está cubriendo una manifestación. El acto se vuelve violento y entonces la policía le pide a todos que desalojen la calle. La mayoría de la gente lo hace. Se queda, sin embargo, un grupo de unos veinte irreductibles que organizan una sentada. Junto a ellos permanece el fotógrafo, a quien su periódico le ha pedido que documente si se producen incidentes finales. Hasta que la policía, cansada, los detiene a todos y los acusa de desobediencia. Al fotógrafo también.
La acusación lleva a un proceso y en él el tribunal competente dicta una sentencia declarando al periodista culpable de delito de desobediencia. Sin embargo, el mismo tribunal toma en cuenta el hecho de que estaba trabajando como informador y por ello decide no condenarlo a ninguna pena. Es decir, lo declara culpable, pero no le impone ningún castigo.
El periodista, no obstante, está disconforme. Cree que su detención ha sido ilegal y que a él no se le puede declarar culpable de nada. Así que decide recurrir la sentencia… incluso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
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Todo esto sucede en Finlandia. No cabe duda de que los países escandinavos tienen una visión de los derechos fundamentales de los ciudadanos y de la necesidad de evitar cualquier arbitrariedad estatal mucho más estricta que la nuestra. En este caso eso ha permitido que el Tribunal de Estrasburgo se pronuncie sobre los casos en los que el poder público puede impedir la presencia de reporteros en un suceso. Se trata del asunto Pentikäinen contra Finlandia, de 20 de octubre de 2015.
Efectivamente, lo que está en juego en este asunto es decidir cuándo un policía puede, legítimamente, ordenar a un periodista que abandone una manifestación.
Ante este dilema, como suele pasar, la respuesta del máximo tribunal europeo en materia de derechos humanos ha sido decepcionante. O al menos ha sido percibida como decepcionante por la mayor parte de defensores de la libertad de prensa.
Efectivamente, el TEDH rechaza el recurso presentado por el periodista. En su decisión final pesan sobre todo tres datos: el fundamental es el hecho de que el periodista no estuviera identificado externamente como tal antes de su detención (no llevaba ropas distinguibles, ni identificación como prensa visible, ni siquiera su equipo llevaba pegatinas o signos del periódico para el que trabajaba). También valorar que se le eximiera de cumplir ningún tipo de pena, debido precisamente a ser periodista. Por último da relevancia a que en ningún momento se le impidiera tomar fotografías o documentar la manifestación ni le fuera retirado, revisado o controlado el material obtenido.
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Hasta aquí la decisión, pero ¿se trata de una buena sentencia?
En realidad para entender bien la sentencia hay que partir del modo de argumentar del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, muy diferente del de nuestros tribunales. El único razonamiento que lo guía es siempre si las medidas restrictivas de derechos fundamentales adoptadas en cada caso por los Estados son “necesarias en una sociedad democrática” para la salvaguarda de intereses públicos. Es decir, que es lo que se denomina un ‘tribunal de equidad’, que en vez de aplicar normas se limita a valorar la razonabilidad yproporcionalidad de los actos enjuiciados. Por eso sus decisiones suelen estar trufadas de valoraciones morales y son a menudo producto de la impresión que los detalles del caso crean en la mente de los magistrados. Tanto es así que en esta ocasión en determinado momento la sentencia señala incluso que policía demostró “una actitud incluso favorable hacia el periodista”, por el hecho de ponerlo en libertad “sólo” dieciocho horas después de su detención, en el sexto lugar entre el centenar largo de detenidos.
Dicho esto, y pese a los términos en que se juzga el caso, la decisión del TEDH puede perfectamente calificarse de errónea y dañina para la libertad de prensa. Por dos razones: porque no ha analizado bien los detalles y circunstancias del caso. Y porque el Tribunal parece no haber medido el impacto negativo de su decisión.
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En cuanto a las circunstancias del caso, la mejor manera de entender lo absurdo de la Sentencia es leer la opinión de cuatro magistrados disidentes, incluido el Presidente del Tribunal. Efectivamente, estos jueces aceptan el hecho de que la ausencia de signos externos de identificación puede justificar la aprehensión del periodista. Sin embargo señalan también que nada justifica que “una vez que la policía fue informada de su estatus como informador y vio su credencial de prensa persistiera alguna razón para someterlo a diecisiete horas y media de detención, reteniendo su material periodístico ni para acusarlo y condenarlo por desobediencia.”
Efectivamente, si bien es cierto que los periodistas no pueden cometer delitos en el momento de obtener su información y si lo hicieran deben responder de los mismos exactamente igual que le resto de ciudadanos, la verdad es que aquí no se ha cometido ningún delito. El periodista no mantuvo actitudes violentas durante la manifestación ni participó de gritos o actos emitidos en la misma. Se limitó a permanecer en ella como modo de documentar los hechos. Y es precisamente por eso, por el mero hecho de estar, por lo que se le detiene y castiga.
De ese modo, el TEDH viene a permitir que se mantenga detenido y se condene a un periodista –aunque sea levemente- por el mero hecho de estar de forma neutra en un suceso, limitándose a documentarlo.
Es cierto que los periodistas no tienen un derecho ilimitado de acceso a cualquier información. Por ejemplo, un fotógrafo que con el objetivo de documentar un delito entrara ilegítimamente en la escena de un crimen saltándose la prohibición policial podría ser perfectamente detenido y castigado por ello. En los mismos términos que cualquier otro ciudadano. Sin embargo, en ese supuesto la legalidad de la detención vendría determinada por el hecho de que efectivamente se tratase de la escena de un crimen y resultara necesario protegerla, pues no cabría declarar como escena de un crimen a un espacio que no lo es con el único objetivo de evitar que la prensa informe de determinados hechos. Lo que ha hecho el TEDH en este caso es, precisamente, no entrar a verificar si la orden de abandonar el lugar dada a un periodista tenía un sentido real o era una excusa para evitar que cubriera y los hechos.
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En nada afecta el que al fotógrafo no se le hubiera impedido anteriormente realizar su labor, pues lo determinante es que en un momento concreto la policía le impide continuar fotografiando, lo detiene y le retiene el material durante casi un día completo. Lo que sucediera antes no debe ser relevante. Lo relevante es si esa restricción es o no legítima.
Pero si la solución al caso es errónea, más importante aún es su trascendencia. La gran sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos acepta pocos casos. Y sólo cuando está en juego la interpretación o aplicación del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Al aceptar este caso y resolverlo de esta forma está lanzando un mensaje muy restrictivo de la libertad de prensa.
Efectivamente, aunque el Tribunal Europeo minimiza esta consecuencia, el aceptar que se puede detener y condenar a un periodista que está documentando una manifestación tiene en sí mismo un efecto disuasorio. Cualquier otro periodista, en cualquier país europeo, sabe a partir de ahora que pueden detenerlo y castigarlo si fotografía una manifestación desde dentro. Es cierto que en otros casos las circunstancias pueden ser distintas, pero ese detalle no es el que llega a las autoridades. Habrá casos en los que el periodista vaya perfectamente identificado, o en los que se le incauten las fotografías, o en los que la manifestación no sea ni siquiera violenta… y en todos ellos va a ser difícil explicar a los policías y las autoridades que no pueden expulsar al reportero del evento ni detenerlo. Como dicen los magistrados disidentes, “al contrario, resulta bastante claro quelos argumentos de la sentencia desafortunadamente permitirán a los Estados un margen considerable a la hora de imponer medidas restrictivas de la actividad periodística en eventos públicos en los que la policía utilice la fuerza”.
En fin, la libertad de prensa está constantemente en peligro. Por su propia definición es un derecho que molesta a quien tiene el poder y que todos –absolutamente todos– los gobernantes quieren limitar y controlar. Decisiones como éstas sólo vienen a darle oxígenos a autoridades y jueces que –como los españoles– ya tienen de por sí una visión restrictiva y controladora de la prensa. En última instancia de lo que se trata es de que quien tiene el poder pueda usarlo a su antojo y de que los ciudadanos no lleguen a enterarse. Con esta Sentencia el Tribunal Europeo vuelve a ponerse de parte de los abusos del poder y en contra de los derechos de los ciudadanos. Una pena. Otra más.
 Pentikainen

diumenge, 7 de setembre del 2014

La guerra de Israel contra Gaza financiada por el gobierno norteamericano

En una entrevista concedida a Amy Goodman para la cadena Democracy Now!, Noam Chomsky, disidente político, lingüísta, escritor y profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts, analiza profundamente la situación que se vive en la actualidad en Israel y Palestina, sus similitudes con la situación vivida en el pasado siglo en países como Sudáfrica y Timor Oriental,  y reinterpreta las declaraciones de las máximas autoridades implicadas en esta guerra: Barak Obama y Binyamín Netanyahu.

Así mismo, hace hincapié en la distancia que separa la retórica discursiva del presidente de los Estados Unidos, en la que expresa la necesidad de que se favorezcan los derechos civiles de la población gazatí y, contrariamente a sus manifestaciones públicas, su apoyo a las incursiones militares en Gaza, lo que significa el mantenimiento del estatus quo que se vive en esta zona desde hace décadas y que la ha convertido en un gueto fuerte e impunemente gestionado por el gobierno israelí, ante la mirada silenciosa de la Comunidad Internacional, que ya, en muchísimas ocasiones, ha dejado constancia de su desinterés por pronunciarse en cuestiones humanitarias que no estén estrictamente relacionadas con asuntos de interés económico, que son los que diseñan las políticas internacionales. 

Este extremo se pone de manifiesto en las alianzas que el gobierno norteamericano mantiene en la zona con las dictaduras más fundamentalistas y fuertemente militarizadas de la región, como es el caso de Egipto y Arabia Saudí, ejemplos antagónicos de la Democracia tan cacareada por los sucesivos gobiernos norteamericanos. Es decir, todo es puro teatro.

La entrevista que reproduciomos a continuación es un análisis amplio y objetivo de todas estas cuestiones llevado a cabo por una de las personalidades más prestigiosas del mundo, tanto por su imparcialidad como por su especialización en el tema que hoy nos ocupa, del cual lleva escribiendo desde los años 70 y del que ha publicado varios libros como "¿Paz en Oriente Medio? Reflexiones sobre justicia y nacionalidad" y "El triángulo fatal: Estados Unidos, Israel y Palestina".  

No te pierdas esta lección de historia contemporánea impartida por Noam Chomsky.
La administradora del blog



Si no ves el vídeo, clica en Democracy Now! al inicio del texto

Fuente fotografía http://www.nodo50.org/palestinalliure/article.php3?id_article=851

dissabte, 12 de juliol del 2014

LE FIGARO: "EN ESPAÑA LOS POBRES TIENEN SU PROGRAMA DE TELEVISIÓN"


Según datos publicados por la periodista Mariola Cubells, "conocedora de los entresijos de la basura televisiva", en palabras del politólogo Albert Salas,  el programa de TVE "Entre todos" invierte 3,68 millones de euros por temporada -125 programas- a razón de 30.000 € por emisión. La presentadora Toñi Moreno cobra 175.000 €,  a 1.400 € por show. Este dinero, que sale de las arcas públicas, se emplea en satisfacer los intereses económicos de la productora Proamagna, propiedad de Pablo Carrasco, antiguo director de RTV de Andalucía, y no en garantizar el DERECHO de la ciudadanía a una vida digna en todo momento.

Además, el programa es un auténtica estafa porque ofrece unas espectativas laborales y económicas a las personas necesitadas que acuden a él que nunca se ven satisfechas, tal como expone Mariola Cubells.

Os invitamos a conocer la lectura que hace Le Figaro sobre este tema.

La administradora del blog

En Espagne, les pauvres ont leur show télé

Sur la chaîne de télévision publique espagnole, l'émission de téléréalité « Entre todos » fait appel à la solidarité pour venir en aide aux victimes de la crise économique. Une surenchère compassionnelle décriée par les défenseurs de l'Etat-providence.

Un visage triste apparaît à l'écran. Assis dans son canapé, l'individu énumère ses problèmes et expose un besoin concret. Deux mille euros pour payer le fioul avant que l'hiver n'arrive, explique un chômeur à Tolède. De quoi financer un nouveau fauteuil pour son fils handicapé, quémande une mère de famille. 146.000 euros, le prix de prothèses aux quatre membres, implore Raquel, 31 ans, amputée des pieds et des mains. Si le récit s'interrompt, si les sanglots l'emportent, Toñi Moreno, la présentatrice hypervitaminée, relance les confidences en posant une ou deux questions. Et verse parfois une larme. À 16 h 15, du lundi au vendredi, des dizaines de victimes de la crise se déshabillent ainsi de leurs pudeurs devant les caméras de TVE, la télévision pu­blique espagnole. Depuis la rentrée, à l'heure du café con leche, l'émission «Entre todos» («tous ensemble») rappelle brutalement la réalité économique et sociale espagnole à ceux qui l'auraient oubliée.

26 % de chômage

Si les chiffres macroécono­miques s'améliorent un peu (baisse des taux d'intérêt des bonds espagnols, hausse des exportations, frémissement de la croissance…), la situation quotidienne de millions d'Espagnols continue d'empirer. Le chômage s'élève encore à 26 %, et, selon un récent rapport de l'ONG catho­lique Cáritas, 3 millions de personnes survivent avec moins de 307 euros par mois. Après avoir écouté les confessions de ses invités, Toñi Moreno s'adresse soudain au public: «Qu'est-ce que j'ai?» hurle-t-elle sur le ton d'une animatrice de loterie un soir de gros lot. «Un appel!» s'enthousiasment invariablement les assistants. Des téléspectateurs proposent leur aide au téléphone. Des enfants s'engagent à casser leur tirelire. Une petite entreprise offre un emploi. Une famille promet des repas gratuits. Des membres des classes moyennes, en somme, empêchent les victimes de la crise de sombrer dans la misère.

Car les téléspectateurs dans le besoin obtiennent souvent gain de cause. Ce sont alors des scènes d'embrassades, de pleurs et d'applaudissements. Puis la présentatrice dégaine l'un de ses slogans personnels: «Nous n'avons pas inventé la solidarité, elle fait partie de l'ADN de l'Espagne.» Le format est rodé ; Toñi Moreno dirigeait une émission similaire à la télévision andalouse avant d'être débauchée par TVE.

Charité privée

Le public est partagé. Sur les réseaux sociaux, la plupart des spectateurs félicitent la chaîne pour ces histoires qui finissent bien. La surenchère compassionnelle est, en revanche, insuppor­table aux critiques de télévision dans les journaux. Et l'esprit de l'émission inquiète les défenseurs de l'État-providence ; plusieurs collectifs ont demandé que l'on mette fin à un espace qui promeut la charité privée pour résoudre des drames sociaux dont la gestion incomberait aux services publics. Car, au-delà de la crise, «Entre todos» témoigne aussi des conséquences de la politique de rigueur à tout prix qui frappe les Espagnols depuis trois ans et demi. La solidarité nationale, amputée des budgets publics, s'appuie désormais sur le volontariat… et sur les plateaux de télévision.

diumenge, 29 de juny del 2014

"EXPULSIONES EN CALIENTE": CUANDO EL ESTADO ACTÚA AL MARGEN DE LA LEY

Reproducimos a continuación el informe elaborado por un amplio grupo de profesores y profesoras de Derecho en el que se denuncian las prácticas del gobierno español en materia de extranjería, con las que se vulneran la ley y los Derechos Humanos. Esta actuación del Estado ejercida en la más completa ilegalidad, es analizada y argumentada jurídicamente en el informe que te invitamos a leer a continuación, y que ha sido presentado recientemente bajo el título "Expulsiones en caliente": cuando el Estado actúa al margen de la ley

La administradora del blog



Fuente fotografía: http://www.comunicacionestian.com/expressnews/4207-el-gobierno-reforzara-las-vallas-de-ceuta-y-melilla

diumenge, 8 de juny del 2014

No es paternalismo: se llama patriarcado

Excelente artículo de Àngels Martínez i Castells, Dra. en Ciencias Económicas, profesora emérita de Política Económica de la UB y presidenta de DEMPEUS PER LA SALUT PÚBLICA, publicado en su blog PUNTS DE VISTA.

Àngels Martínez cuestiona el edulcorado término utilizado por el periodista Jesús Maraña en el artículo publicado en INFOLIBRE titulado ¿Abdica la corona o abdica la democracia? con el que se suaviza el ataque a los derechos de las mujeres que el capitalismo y sus políticas neoliberales está llevando a cabo en todo el mundo con renovada intensidad y pone de relieve las catastróficas consecuencias para las mujeres y lxs niñxs, sus principales víctimas.     
 La administradora del blog

¿Democracia paternalista o aciago revival del patriarcado?

Introducción quizás innecesaria: entiendo por patriarcado mucho más que el concepto clásico de un sistema social y político en el que la figura del patriarca detenta todo el poder. Las luchas emancipadoras, de las que siempre han formado parte las mujeres hasta incluir reivindicaciones propias, han ido disputando y conquistando la esfera de lo público en un proceso que, sin embargo, no se mantiene lineal ni mucho menos constante en su progreso. Pero el patriarcado, aliado a las nuevas formas del capitalismo, permanece agazapado y avanza cuando el momento le es favorable, siempre en detrimento de las mujeres y la democracia. En la actualidad, en ciertos ámbitos del feminismo se habla de “los nuevos bárbaros del patriarcado” para explicar la especificidad de la violencia sexista en la era de la globalización, para designar el “Estado paralelo” que en determinadas zonas del planeta instituyen las mafias… pero no sólo hablamos de Morelos, ni de las maquilas mexicanas… Ni recordamos tampoco, de manera exclusiva, la lapidación de mujeres bajo leyes fundamentalistas en aplicación de torturas bárbaras que sociedades patriarcales (pero contemporáneas nuestras) justifican y aplauden. También el incremento de la violencia de género en las “democracias paternalistas”, la desposesión y expoliación de amplísimas capas de la población, la negada desnutrición progresiva de niños y niñas en el “mundo desarrollado”, el abandono de las personas dependientes, la acumulación de trabajos, responsabilidades y tensiones en las mujeres que deben suplir los vacíos que van dejando los servicios públicos desabastecidos o destruidos (en especial en sanidad, en cuidados, en atenciones sociales) significan un reforzamiento de ese fundamentalismo patriarcal que el Ministro Gallardón, en España, se está encargando de traducir en leyes retrógradas, y sí, que no nos escamoteen las palabras: sectarias, sexistas y PATRIARCARLES. 

En un excelente artículo de Jesús Maraña en InfoLibre en el que se pregunta si abdica la Corona o la democracia, encuentro finalmente un concepto que se acerca a lo que falta en multitud de análisis y opiniones leídos u oídos hasta ahora (y que son muchos, a partir de las servidumbres más vomitivas hasta las portadas censuradas). Maraña habla de “democracia paternalista” y se acerca a la diana. Pero el término “paternalismo” me parece demasiado benevolente, e incluso un pobre sucedáneo del patriarcado que se quiere invisibilizar, mientras se disfrazan y enturbian sus potentes efectos insalubres para nuestra sociedad, agravados con los estragos de esta crisis-estafa.

No quisiera que nos detuviéramos sólo en lo superficial ni nos engañáramos tomando los gobiernos de Margareth Thatcher o Angela Merkel como presuntas esquelas del fenecimiento del patriarcado: mi propuesta es que los consideremos mejor como su necesaria evolución, sofisticada hasta cierto punto, para conseguir que sean unas pocas mujeres las que cumplan las necesarias funciones patriarcales necesarias para el dominio de unos pocos en el siglo XX avanzado y el siglo XXI. Su servicio al patriarcado consiste también, al empequeñecer lo público, que más mujeres se vean expulsadas, relegadas, a la esfera de lo privado donde un desierto de derechos impide la necesaria equidad (a pesar de que es terreno muy fértil para el crecimiento de las desigualdades). Con su acción política, tan neoliberal como patriarcal, se apartan las necesidades más básicas de la población, de las mujeres (y con ellas de los seres desposeídos) de la relevancia en la vida pública, y desaparecen de las agendas políticas las actuaciones que refuerzan los Derechos Humanos y que deberían guiarse por un bien común no misógino, sin sesgos de clase ni género. 

El problema de fondo es que si aceptamos substituir, aunque sea por un momento y como factor acelerante en el proceso de comprensión de lo que nos están haciendo, el concepto “paternalismo” por el de “patriarcado”, apenas nos queda lugar para la democracia… Y si no, aunque sea como ejercicio de domingo, les propongo que ahora, y bajo la luz patriarcal, lean el siguiente párrafo del artículo que les comentaba de Jesús Maraña:

“Más allá de las causas concretas que motivan la decisión de abdicar y más acá del legítimo debate entre monarquía y república, lo cierto es que la gestión de la abdicación es sobre todo síntoma de un concepto paternalista, rancio o incluso caciquil de la democracia. Rajoy y Rubalcaba, los mismos que reivindican las virtudes del consenso de la transición y rechazan por injustas y generalizadoras las acusaciones de bipartidismo, han decidido cocinar a solas (con Felipe González como ‘MasterChef’) el menú y el orden de los platos de la sucesión en la jefatura del Estado.

Por supuesto que no es discutible el carácter democrático que la suma de PP y PSOE en el Congreso garantiza para avalar por amplísima mayoría parlamentaria la ley orgánica de abdicación. Pero, ¿acaso no era posible intentar un consenso más amplio, con algún matiz a ese artículo único que convierte en innecesaria a juicio de no pocos juristas la propia ley orgánica? Por ejemplo, algún grupo podría haber condicionado su apoyo a la sucesión a un compromiso del futuro rey Felipe de ejercer su función con absoluta transparencia, austeridad y sometido a un estricto control parlamentario.

Por más que se empeñen ahora Felipe González y Zapatero y Rubalcaba en explicar la histórica prioridad “accidentalista” del PSOE sobre la monarquía, saben perfectamente que en toda agrupación socialista hay una bandera republicana. Y saben que en 1978, cuando se aceptó la monarquía juancarlista, el entonces portavoz parlamentario Luis Gómez Llorente explicó con todo detalle en el Congreso las raíces y convicciones republicanas y las razones por las que el Grupo Socialista se abstendría en la votación de ese artículo de la Constitución.

Rubalcaba decidió por su cuenta (de la mano de Felipe González) acordar con Rajoy la sucesión en la corona del mismo modo que Zapatero y Rajoy pactaron por teléfono una noche de agosto de 2011 cambiar el artículo 135 de la Constitución para introducir el compromiso de estabilidad presupuestaria y la prioridad absoluta del objetivo de déficit. Rubalcaba impuso (otra vez) un congreso interno a unas primarias abiertas, y ha justificado después no haberse ido a casa tras asumir la debacle electoral del 25-M con la excusa de “controlar” a las bases. (…)

Por su parte, el jefe de la patronal, Juan Rosell, preguntado en “La Sexta” por su opinión sobre la abdicación y sobre la conveniencia o no de una consulta popular sobre la monarquía, respondió haciendo un paralelismo significativo: “Los hijos piden muchas cosas e intentan llegar más tarde por la noche y tal… pero en una familia los padres tienen que decidir qué es lo mejor”.

Esa consideración de los ciudadanos como menores de edad y el paternalismo en la forma de administrar la representación democrática es una de las razones de desgaste de la propia democracia. Si hay algo incontestable en la lectura de resultados de las elecciones europeas es el castigo al bipartidismo y la irritación de la ciudadanía contra las élites políticas (los aparatos de los grandes partidos) y económicas, a las que considera en parte responsables de la Gran Recesión y sobre todo privilegiadas en el reparto de las cargas de la crisis. Así lo indican además los más rigurosos estudios sociológicos y así se explica la irrupción de Podemos en el panorama político.(…)

Pues eso, que lo que Jesús Maraña llama paternalismo a mí me parece que significa mucho más. Una nueva embestida del patriarcado, con unos pocos hombres al mando, entre los que no hay que olvidar al misógino ministro Gallardón…. Pero para poder leer todo el artículo, aquí

Fuente fotografía: http://laratera.avant.cat/2013/08/sobre-el-hambre-la-malnutricion-y-los.html

diumenge, 1 de setembre del 2013

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN EGIPTO? MIGUEL L. JIMÉNEZ ATENCIA TE FACILITA ALGUNAS CLAVES PARA COMPRENDER UNA SITUACIÓN DISTORSIONADA POR LOS MASS MEDIA

Miguel Luis Jiménez Atencia es miembro de la mesa estatal del Frente Cívico Somos Mayoría. En este breve artículo -breve por la complejidad del tema tratado- el autor arroja luz sobre una situación distorsionada y manipulada por los medios de comunicación y la opinión pública internacional- que más acertadamente deberíamos denominar opinión política internacional- al tiempo que aporta algunas claves para interpretar los graves acontecimientos, insostenibles desde el punto de vista humano,  que se suceden en este país.

Te invitamos a leer..

Egipto: Un poco de análisis sobre la tragedia.

Si preguntásemos a todos los amigos que leen este modesto texto quién o quiénes son los responsables de las atrocidades que está viviendo Egipto, estoy seguro de que habría infinidad de opiniones. Para unos serían los Hermanos Musulmanes (HM de aquí en adelante), para otros sería el Ejército, otros dirían que Mubarak, Mursi, el Islam, la pobreza, etc. Esto es así porque los medios de comunicación que sirven a los que mandan de verdad en este mundo, así lo han dispuesto. La confusión en medio del caos como cortina de humo y parapeto para los verdaderos responsables de los centenares de muertos que ya acumula el pueblo egipcio.

En todo análisis político es imprescindible la memoria; ir al inicio de los acontecimientos, estudiar la reacción de los diferentes actores implicados y ver quienes son los beneficiados y perjudicados por la situación que se analiza. Sólo de esta forma nos libraremos, al menos en parte, del yugo que supone para nuestro discernimiento los medios de comunicación, que mejor sería llamarlos de adoctrinamiento.

El 24 de Junio de 2012, el candidato de los HM, Mohamed Mursi, ganaba en segunda vuelta, las primeras elecciones democráticas de la historia de Egipto con un 51,73% de los votos. Su contrincante fue el general y ex primer ministro de Mubarak, Ahmed Shafiq.

Apenas un año después, el 3 de Julio del 2013, Abdel Fatah al Sisi, jefe de las Fuerzas Armadas, anunció la suspensión de la Constitución y la destitución del presidente, Mohamed Mursi en un comunicado que es televisado, tras la ocupación de la sede de la televisión oficial por parte del Ejército. Días antes, el contrincante del Presidente Mursi en las elecciones, Ahmed Shafiq, permanecía en Arabia Saudí tomando unas vacaciones donde se reunió con el premio Nobel de la Paz, Mohamed ElBaradei.

El 14 de Julio de 2013, Mohamed ElBaradei tomaba posesión de su cargo como nuevo Vicepresidente de asuntos internacionales. Igualmente, tomaron posesión como ministro de Exteriores, Nabil Fahmi, quien fuera embajador de Egipto en Washingon entre 1999 y 2008 (obviamente con Mubarak en el poder) y Ahmed Galal, economista por la Universidad de Boston y con experiencia en el Banco Mundial. Su principal labor será negociar los prestamos por valor de 3600 millones de € que el FMI condiciona a realizar reformas de marcado carácter neoliberal.

Llegados a este punto creo que es lícito preguntarse un par de cosas:

1.- ¿Cómo un Nobel de la Paz se pone al servicio de un gobierno golpista?

2.- Con los antecedentes de connivencia/sevicio con EEUU de los miembros más destacados del Gobierno golpista ¿alguien puede creer que son independientes?

Cuando se dió el golpe militar en Egipto el 3 de Julio del 2013, el presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, John Boehner y diarios como The Wall Street Journal aplaudieron dicha acción. Boehner declaró que el Ejército egipcio es “ una de las instituciones más respetadas […] y sus militares, en nombre de los ciudadanos, hicieron lo que debían hacer al reemplazar al presidente”.

Un paso más allá fue el rotativo The Wall Street Journal publicando en su editorial del 4 de julio lo siguiente: “ los egipcios serán afortunados si sus nuevos generales gobernantes siguen el ejemplo chileno de Augusto Pinochet, quien asumió el poder en medio del caos, pero reclutó a reformistas partidarios del libre mercado y generó una transición hacia la democracia”. Sobran las palabras…

Repasando la hemeroteca de estos últimos 15 días resultan bochornosas las piruetas linguísticas que se han llevado a cabo desde EEUU, UE y la ONU para no pronunciar el término “Golpe de Estado” y para justificar el apoyo, de facto, al nuevo gobierno golpista. En esta línea, la portavoz del Departamento de estado de EEUU, Jennifer Psaki, en declaraciones para la cadena CNN indicaba: “La razón por la que continuamos ofreciendo ayuda a Egipto es porque tenemos una larga y amplia relación que tiene que ver con nuestra seguridad nacional y la estabilidad regional”.

Por otro lado, Catherine Ashton, jefa de la diplomacia europea se despachaba con un comunicado donde abogaba por un retorno rápido al proceso democrático. Dicho retorno debería incluir: “la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias libres y justas y la aprobación de una Constitución” que permita a Egipto “continuar y completar su transición”. Habría que preguntarle a la señora Ashton si es que las elecciones que ganó el Presidente Mohamed Mursi no fueron “libres y justas” y si no se aprobó igualmente una constitución, aunque a ella no le gustase.

Parece pues, que hemos llegado a un punto donde empezamos a adoctrinar a la población en que hay dos tipos de golpes de estado: aquellos que ponen en riesgo la doctrina neoliberal y el estatus quo del poder, que se condena de inmediato y justifica la ocupación y destrucción de países con el consentimiento de la ONU, y aquellos que sirven precisamente para mantener o introducir las doctrinas neoliberales, los cuales son justificados de forma martilleante por toda una pléyade de medios de comunicación al servicio de los poderes fácticos, es decir, de los quede facto tienen el poder. Todo esto, se lleva a cabo con el mayor de los desprecios para todo lo que significa la democracia y los derechos humanos por aquellos supuestos y autoproclamados defensores de la libertad y la democracia. Que infamia!!

Es en esta falta de condena en unos casos y de condenas casi anticipadas en otros, donde debemos buscar a los verdaderos responsables de las miles de muertes que ya sufre Egipto y de los cientos de miles que soporta Oriente medio.

¿Quién sale fortalecido en la zona?
Pregúntenle a Israel.

dissabte, 22 de juny del 2013

PROSTITUCIÓN Y VIOLENCIA DE GÉNERO


Considerar que las prostitutas son personas cuyo destino es ser víctimas de la violencia masculina es lo que el machismo ha venido defendiendo desde siempre para mantenerlas en su estatus de opresión.

Artículo escrito por Beatriz Gimeno publicado en EL DIARIO.ES

Hace unas semanas dos prostitutas fueron asesinadas en Bilbao. Nadie dudaría que estas dos mujeres han sido víctimas de un asesinato machista y, sin embargo, no se las contabilizará como víctimas de violencia de género, no se las considerará como tales y por tanto al asesino tampoco se le considerará autor de un delito castigado con una pena agravada. A partir de la aprobación de la ley integral contra la violencia de género se ha producido la perversión de considerar que sólo es violencia de género la que se produce en el ámbito familiar, y no toda. La realidad es que, según los datos de www.feminicidio.net, única organización que contabiliza como feminicidio los asesinatos de prostitutas, entre 2010 y 2012 fueron asesinadas 19 mujeres que se dedicaban a la prostitución, aunque podrían ser más dada la invisibilización que sufren estas personas.

Una prostituta es una mujer socialmente invisible. Su muerte no va a ser objeto de la atención de los medios de comunicación a no ser que se pueda explotar el amarillismo y el morbo. Es posible que su desaparición pase inadvertida por un tiempo (o siempre) por que nadie la denuncie (como ha ocurrido en este caso con Jenni). Si su desaparición se denuncia, es entonces posible que la policía no sienta la misma presión para encontrar al asesino; es también posible que los jueces no sientan la misma presión para imponer una pena ejemplar. Lo más probable es que nadie proteste públicamente por su asesinato, que ningún político salga a concentrarse o a guardar un minuto de silencio por esas víctimas; en todo caso las instituciones guardarán silencio.

Si el caso del asesino de Bilbao ha suscitado una importante atención mediática se ha debido a su proyección pública, a que ha sido convertido en un personaje por los medios y por él mismo, así como a la posibilidad de que se tratara de un asesino en serie. Los medios han explotado esa faceta del personaje, pero en pocas informaciones hemos podido leer que se trataba de un asesino machista. Es decir, las víctimas han sido asesinadas porque eran mujeres dentro de un determinado sistema de dominación (y, además, en este caso eran inmigrantes. Recordemos en este sentido que antes de matar a Ada y a Jenni el asesino tuvo relación con prostitutas españolas a las que no mató. Es decir, el asesino era consciente de que las prostitutas inmigrantes eran víctimas más desasistidas).

Los asesinatos machistas contra prostitutas suelen producirse con un ensañamiento y una crueldad extraordinaria porque este tipo de violencia es el epítome del machismo, porque los asesinos vuelcan en estos crímenes toda su fantasía de dominio y porque, además, las víctimas son mujeres especialmente vulnerables debido a su previa estigmatización social. Es frecuente que sean torturadas, descuartizadas, quemadas… y aun así estos crímenes suelen dar lugar a condenas relativamente livianas para los culpables (12 años de media) al no aplicarse ningún tipo de pena agravada sino, por el contrario, aplicar a veces atenuantes ilegítimos que tienden a quitar importancia a este tipo de violencia.

El hecho de que las prostitutas no sean consideradas víctimas de la violencia de género tiene consecuencias importantes además de las obvias de la invisibilización. Impide que puedan acceder a la protección que se brinda a estas víctimas, impide que puedan utilizar los recursos materiales que el Estado pone a su disposición, impide también que los agresores sufran el agravamiento de las penas por sus crímenes. Si no parece caber ninguna duda acerca de que se trata de violencia machista, ¿por qué no son consideradas como tal? Hay varias razones que interactúan ellas de manera compleja. Una parte del feminismo considera que la prostitución es siempre, y en todo caso y en todas las circunstancias, violencia; toda la prostitución, todos sus aspectos, en todo momento, y que por tanto no se puede parcelar esta violencia en más o menos, en una más legítima o aceptable y otra menos. Para este sector del feminismo cualquier acercamiento a la prostitución que no sea desde la condena en bloque y sin matices es lo mismo que legitimarla. La prostitución es esclavitud, y dentro de ésta no hay distintos niveles de violencia.

Hay otro sector del abolicionismo que opina que la prostitución es siempre una institución de desigualdad, que su función no es otra que legitimar y reforzar esta desigualdad y que es por tanto una institución siempre inaceptable. Este sector considera, no obstante, que la prostitución no es necesariamente siempre más violenta que otras instituciones patriarcales o capitalistas; y que en todo caso hay diferentes niveles de violencia. Considerar que la prostitución siempre es violencia puede llegar a impedir que se produzca ningún tipo de protección efectiva contra la violencia extrema que en muchas ocasiones sufren estas mujeres. Creo que esta posición puede alejar del abolicionismo a personas que consideran que en nombre de un fin legítimo, la abolición de la prostitución, se escatiman los medios para hacer más vivibles las vidas de estas mujeres, para protegerlas, para apoyarlas en lo posible, para reivindicar sus derechos, sus vidas y su memoria, así como para castigar a sus maltratadores o asesinos. Hay mucha violencia dentro de la prostitución, desde luego, pero si todo es violencia entonces nada lo es.

Considerar que las prostitutas son personas cuyo destino es ser víctimas de la violencia masculina es lo que el machismo ha venido defendiendo desde siempre para mantenerlas en su estatus de opresión. Si cualquier acto de prostitución es una violación, ¿una prostituta no puede ser violada? Si la prostitución es siempre violencia, ¿una prostituta no pude denunciar maltrato y esperar recibir la misma consideración, apoyo y ayuda por parte de las instituciones que recibe cualquier otra mujer? ¿Es lo mismo un cliente que te pegue una paliza que otro que no? ¿Se merecen ellas lo que les pase por ponerse en esa situación? Recordemos que, tradicionalmente, una prostituta no podía denunciar una violación o una paliza porque la policía, los jueces y la sociedad consideraban que eso era parte de su “trabajo”. Aun ahora hay sentencias judiciales que parecen seguir considerando que, efectivamente, una prostituta no puede esperar otra cosa que recibir violencia.

Otra de las razones para no incluir a las prostitutas dentro de las medidas específicas contra la violencia de género es que, efectivamente, considerar la violencia que hay en la prostitución como violencia machista supondría para las instituciones asumir la obligación de entablar un combate real y sin cuartel contra las mafias y los proxenetas, contra toda la prostitución forzada. Un combate real, y no el simulacro de combate que ahora se está llevando a cabo. Lo cierto es que el Estado  -y por supuesto la sociedad- convive con normalidad con la existencia de prostitución forzada, con situaciones de esclavitud y, por supuesto, con la existencia de grandes dosis de violencia contra estas mujeres. Sigue habiendo un “nosotras” y un “ellas” en cuanto a la violencia que toleramos o condenamos. No sólo la prostitución forzada o en condiciones de extrema explotación está a la vista de todo el mundo y casi normalizada, no sólo convivimos con ella con toda naturalidad, sino que, en ocasiones, esta violencia es ejercida por las propias instituciones, como por ejemplo la policía. ¿Cómo van las instituciones a condenar la violencia que sufren las prostitutas si en muchas ocasiones es la misma policía la que la ejerce? No son pocas las ciudades en las que la policía persigue o acosa a las prostitutas para echarlas de la calle utilizando medios violentos como persecuciones desde los coches patrullas, detenciones indiscriminadas e injustificadas, uso de sprays, etc... El objetivo de estas acciones es echar a las mujeres de la calle, no el de detener a los proxenetas ni molestar a los clientes. Barcelona es un ejemplo de esta violencia institucional contra las mujeres que ejercen la prostitución. El otro problema es el origen de muchas de estas mujeres. La mayoría son inmigrantes sin papeles y en este caso el objetivo del Estado es expulsarlas, no protegerlas. ¿Cómo podríamos denunciar la violencia que sufren las inmigrantes sin papeles en prostitución sin cuestionar la violencia institucional que el estado ejerce contra la inmigración ilegal?

Estoy convencida de que la lucha feminista contra la institución de la prostitución pasa por conseguir un cambio social, sexual, cultural, pero que tiene que pasar por la solidaridad activa y el respeto absoluto hacia las mujeres que la ejercen, por ofrecer la mayor protección posible a las que lo necesiten y lo demanden, por considerarlas sujetos de derechos y dueñas de sus vidas. La deshumanización de estas mujeres es parte del funcionamiento de la institución prostitucional, es parte también de una determinada construcción de la sexualidad, es parte del estigma social que sufren y es parte de la violencia extrema que también sufren a veces. Romper la dicotomía entre ellas y nosotras es una manera no sólo de luchar contra el machismo, sino también de luchar contra la prostitución misma basada en la dicotomía entre mujeres buenas y malas y en la cosificación de estas últimas. Hacer efectiva la calificación de violencia de género para la violencia que sufren las prostitutas es una herramienta imprescindible en la lucha por la igualdad de todas.

Font fotografia:  http://www.mujerhoy.com/Corazon/Famosos-VIP/Jamie-Foxx-conra-prostitucion-666393022012.html

diumenge, 17 de març del 2013

UNA CULTURA DEL ENCUBRIMIENTO: VIOLACIÓN EN LAS FILAS DEL EJÉRCITO ESTADOUNIDENSE

Naomi Wolf, abogada y activista feminista, expone en el artículo publicado en junio de 2012 en el diario británico THE GUARDIAN, titulado A culture of coverup: rape on the ranks of de US military la violación sistemática de mujeres soldados en el ejército noteamericano. Para los hombres, la experiencia del combate es la causa principal de lo que se ha denominado PTSD, (Post Traumatic Stress Disorder), para las mujeres, es el MST, (Military Sexual Trauma). Muchas de las mujeres que prestan sus servicios en el ejército norteamericano, (un 20% de ellas han sufrido violaciones o abusos sexuales, aunque se estima que el porcentaje puede ser superior), padecen deshidratación, debido a que los asaltos sexuales suelen producirse en los lavabos o en el campo, (depende de dónde se hallen destinadas), cuando van a hacer sus necesidades, por lo que se abstienen de beber agua en la cantidad y con la frecuencia que sería recomendable.

El encubrimiento de estas agresiones por parte de sus compañeros masculinos y la inactividad de las autoridades competentes para depurar responsabilidades -actitudes ambas escandalosas e inaceptables desde el punto de vista de los Derechos Humanos- han propiciado una situación especialmente dramática por la desprotección a la que son abandonadas estas mujeres que sufren, en muchos casos de manera reiterada y en su propio puesto de trabajo, una violencia que ha sido catalogada como crímenes de lesa humanidad(1) y a la que se somete, diariamente, a mujeres de todo el mundo en las diversas contiendas bélicas que asolan el Planeta. Sin ir más lejos, la República Democrática del Congo ha sido denominada recientemente capital mundial de la violación, por los abusos sexuales sistemáticos llevados a cabo por todos los intervinientes en la guerra, tanto por parte de los rebeldes del M23 como de las tropas congolesas. Para llevar a cabo esta práctica, sí hay consenso internacional: no importa el país, el idioma, la raza o la cultura

El documental THE INVISIBLE WAR, premiado en el Sundance Film Festival 2012,  ha llamado la atención de la opinión pública norteamericana sobre esta situación y ha motivado que el Congreso de los EEUU hiciera una declaración al respecto, negando, por cierto, estos hechos, demostrando una vez más que la cultura del “coverup” es una realidad.

Como muy acertadamente afirmaba la activista pacifista y ecofeminista Petra Kelly, en referencia al embrutecimiento y deshumanización de que son objeto todas aquellas personas que escogen la carrera militar para "formarse" y los ataques y agresiones  a civiles de cualquier lugar del mundo como modo de ganarse la vida"Hay una relación clara y profunda entre militarismo, degradación ambiental y sexismo". "No debería haber ninguna mujer en el ejército. Saquemos de allí a los hombres".

Article escrit per l'administradora del bloc


(1) ESTATUTO DE ROMA DE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL: artículo 7 -crímenes de lesa humanidad-, punto 1, apartado g: Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada u otros abusos sexuales de gravedad comparable

Lee el artículo:

A culture of coverup: rape in the ranks of the US military

No te piedas el documental completo THE INVISIBLE WAR

 

  • Si quieres, puedes actuar contra la impunidad de los violadores en el ejército norteamericano entrando en la web INVISIBLE NO MORE



diumenge, 17 de febrer del 2013

LA POLÈMICA ACCEPTACIÓ DE ANTONIO MUÑOZ MOLINA DEL PREMI JERUSALEM

Beatriz Gimeno analitza en aquest article, amb una  gran clarividència, la polèmica plantejada  arran de l'acceptació per part del guardonat del premi Jerusalem de Literatura, concedit pel govern d'Israel a l’ intel·lectual Antonio Muñoz Molina. L’autora desmunta de manera magistral els febles arguments que l’escriptor va esgrimir per tal de defensar-se de les crítiques rebudes per  una bona part de la comunitat intel·lectual i activista en pro dels Drets Humans, que han considerat del tot inapropiat l’acceptació d’aquest premi pel seu component implícit de legitimació d’unes polítiques estatals que persegueixen la deshumanització del poble palestí.

La polémica con Muñoz Molina

Hace unos días se desató una enorme polémica por el hecho de que Antonio Muñoz Molina aceptara y recogiera el premio Jerusalén concedido por el gobierno de Israel. Su actitud ha sido fuertemente criticada por intelectuales y activistas de los derechos humanos y el escritor, para defender su postura, ha esgrimido argumentos algunos de los cuales pueden ser ciertos,   pero que él ha utilizado de manera torticera. Por razones que ahora explico he seguido la polémica con mucho interés.

Soy licenciada en lengua y cultura hebrea. Estudié hebreo en la Universidad porque me fascina la historia del pueblo judío y su cultura. Aunque me cuesta hacer afirmaciones del tipo “los judíos son, los franceses son…, o los gitanos son…”, algo cierto hay siempre en ese tipo de afirmaciones que desvelan y ocultan al mismo tiempo. Los judíos pueden ser algo de lo que se dice y muchas otras cosas que no se dicen, como los latinos o los escandinavos. La historia del pueblo judío en Europa es la historia de un pueblo pequeño que se centra en la cultura escrita para no desaparecer y que concentra en sí un porcentaje desproporcionado para su tamaño de poetas, filósofos, científicos, historiadores, filólogos, estudiosos, médicos… Es una historia luminosa. Pero es también una historia negra, una historia de siglos de racismo, persecuciones, exclusiones, pogromos, matanzas, expulsiones y discriminaciones de todo tipo que concluyeron, como sabemos, con el genocidio.

La historia de la humanidad puede seguirse desde el horror, desde la intolerancia, desde el aniquilamiento de los que son percibidos como “los otros”. El caudal de sufrimiento que unos seres humanos han ocasionado a otros es imposible de contabilizar o medir; en el mundo ese sufrimiento y ese horror se siguen produciendo cotidianamente. Y aun así, a pesar de lo parcial, injusto o falto de sentido que es hacer una medición de qué matanzas, torturas, genocidios, discriminaciones o qué exclusiones son peores que otras, lo cierto es que el genocidio es especial, único en muchos aspectos. Superó todo lo conocido y es muy difícil que ningún horror pueda igualársele. Por la cantidad de personas que fueron asesinadas: millones (no sólo judíos); por el método industrial empleado, por el plan trazado en algunas cabezas enloquecidas desde años antes para edificar una industria cuyo único objetivo era asesinar, por todo lo que fue necesario hacer para poder llevar a cabo ese asesinato masivo,  por su crueldad extrema y sin sentido (no había ninguna razón excepto la maldad en estado puro).  En fin, todo esto es conocido.

Después de la debacle que supuso la II Guerra Mundial, se produjeron movimientos políticos, con los que se puede estar de acuerdo, que se pueden ver como inevitables o con los que se puede estar profundamente en desacuerdo, pero que produjeron un reordenamiento geopolítico a través de los procesos de descolonización y esto, sumado a muchos otros factores, condujo, entre otras cosas, a la creación del Estado de Israel. Independientemente de lo que se opine de esto, lo cierto es que hasta ese momento los judíos habían sido un pueblo perseguido y oprimido; lo cierto también es que desde ese momento el Estado de Israel se convirtió en un estado opresor. Esto no es nada extraño ni único en la historia porque, como dijo la poeta Adrianne Rich “la opresión no es la madre de la virtud” y así ocurrió también en este caso. Lo cierto es que los sucesivos gobiernos de Israel han llevado a cabo una política perfectamente comparable al apartheid que se instauró en Sudáfrica. Una política que consiste en despojar a los palestinos de todo, de sus bienes, de su nacionalidad,  de sus tierras, de su cultura, de sus casas, de su libertad y, por supuesto, de sus derechos. Una política sistemática de exterminio cultural para convertirlos en personas que no tengan derecho a nada y uno de cuyos ejes es confinarlos a todos en un territorio cercado a modo de inmenso campo de concentración. No es una política de exterminio físico, como fue la de los nazis (aunque contenga elementos de muerte). Es una política para mantener a los palestinos como mano de obra barata y sin ningún derecho, sin derecho siquiera a moverse libremente por su país. No veo ninguna diferencia entre esta política y la que creó y mantuvo el apartheid sudafricano.

Es verdad, como dice Muñoz Molina, que las críticas justas que generan las políticas del estado de Israel están teñidas muchas veces de antisemitismo primario. Es verdad que, como también dice, es injusto atribuir a todos los israelitas culpa por las políticas de sus gobiernos. Yo misma he abandonado indignada alguna manifestación propalestina por las barbaridades racistas que se decían de “los judíos” (confundiendo ahora etnia o religión con nacionalidad) Todo eso es cierto. Es cierto también que en Israel hay ciudadanos y ciudadanas israelitas disidentes que luchan contra las políticas de sus gobiernos, por la paz, por los derechos del pueblo palestino; que hay israelíes que se organizan  que trabajan en los territorios ocupados. Todo eso es cierto y es verdad también que es reduccionista (y puede que antisemita)  pasarlo por alto como suele hacerse y convertir a los israelistas en los “judíos malvados” y depositarios de todos los tópicos racistas que han circulado por Europa durante siglos. Es verdad que se cae en eso con mucha facilidad.

Pero también es verdad que la Sudáfrica racista era una democracia en la que los blancos podían votar (solo ellos), que había muchos blancos que no eran racistas y que militaban contra el racismo, que se jugaban la vida en la lucha contra el apartheid; y no por eso los organismos internacionales, con la ONU a la cabeza y todos los gobiernos, dejaron de boicotear a ese país, de denunciarlo internacionalmente. Se juzgaban políticas de estado no a la población blanca en su conjunto. El reconocimiento de la pluralidad ideológica de los blancos no impedía ni desaconsejaba el aislamiento internacional del país, su boicot en todos los ámbitos posibles: deportivos, culturales, empresariales, políticos etc. Seguro, además, que los blancos antirracistas apoyaban esas políticas que finalmente terminaron derribando al régimen sudafricano. Esto es aplicable a Israel.

Decir que las políticas de los sucesivos gobiernos de Israel, erigidas en política de estado por encima de cualquier discusión, son racistas, discriminatorias, antidemocráticas, que atentan contra los derechos humanos básicos… no quiere decir asumir que todos los ciudadanos de Israel las comparten; no quiere decir negar la disidencia interna, no quiere decir afirmar que los israelíes son un todo indistinto entre ellos y con sus gobiernos. Solamente quiere decir lo que dice: que ese estado, en tanto no cambie sus políticas hacia el pueblo palestino, es un estado racista que viola constantemente los derechos de una parte de su población, así como la legalidad internacional repetidamente y que, por tanto, no merece estar en ningún organismo internacional y merece, además, la condena y el boicot de cualquier persona a la que de verdad le importen la democracia o los derechos humanos. Un premio otorgado por el Estado de Israel sólo puede aceptarse si se aprovecha la tribuna pública que ofrece para condenar la política de Israel respecto al pueblo palestino; si se acepta y no hay condena ninguna eso sólo puede querer decir que se apoyan dichas políticas. En fin, Muñoz Molina ha estado en el corazón de un estado que practica la limpieza étnica, que discrimina, expolia, humilla, niega y persigue a una parte de su población y no le ha parecido conveniente decir nada excepto que él se siente perseguido. Ha sido penoso y para mí Muñoz Molina se ha deslegitimado como defensor de los derechos de nadie, porque los derechos humanos son universales y su defensa tiene que serlo también.

Beatriz Gimeno, article publicat a EL PLURAL el 15-02-2013